martes, 5 de junio de 2018

EL FUTURO DE LA DEMOCRACIA




EL FUTURO DE LA DEMOCRACIA
NORBERTO BOBBIO




¿De que manera las promesas no cumplidas de la democracia afectan al sistema de Derechos y a la gobernabilidad?

I. Introducción
Antes de comenzar, se hace necesario tener con claridad y fundamentar en que consisten los conceptos de democracia, y porque estas no se han podido cumplir, para luego mas adelante, poder explicar con mayor claridad porque algunas promesas no cumplidas afectan al sistema de derechos y a la gobernabilidad.

Debemos tener claro que el concepto y la palabra en si de la Democracia ha sido utilizada por un sin numero de personas, pueblos, naciones, estados e instituciones; para dar respuestas a fenómenos y situaciones que se han ido generando dentro de una sociedad, y en general también para decir y explicar que es la mejor manera de llevar un gobierno a cabo, ya que con la democracia se respetan las libertades de todos, y cada ciudadano tiene derechos que están amparados bajo los sistemas jurisdiccionales de cada país, siendo regulados cada cierto tiempo para adecuarlos a los nuevos fenómenos de modernización y globalización que se están dando en el mundo.

II. ¿Qué es Democracia?

Se entiende por democracia un “sistema de gobierno en el que la soberanía pertenece al pueblo, que ejerce bien el poder directamente, bien por medio de representantes. Nación gobernada de esa manera”[1] La idea radica en que todos los sistemas de gobiernos deben ampararse bajo los criterios de los sistemas democráticos, ya que a través de la democracia se pueden saber los intereses de la ciudadanía y la voluntad del pueblo popular, existiendo diferentes tipos de democracia, las cuales pretenden lo mismo pero a través de diferentes modos de operar; existiendo la democracia directa, representativa, formal, delegada, etc.

Para Bobbio el futuro de la democracia, como se titula su libro, es incierta. Pero en realidad ¿quien puede saber con certeza cual es el futuro de la democracia? ¿Quién se atrevería a decir que la democracia no es la mejor forma de gobierno y señalar cual es la

correcta? O tal vez simplemente decir ¿cual es el mejor porvenir del mundo, que no sea la democracia? Estas son interrogantes que han estado con bastante frecuencia rondando los diferentes momentos históricos existentes, pero nadie aun ha podido dar la respuesta concreta a esto, ya que solo sabemos que la democracia es un sistema de gobierno en el cual todos los ciudadanos son libres, tanto de modo individual como de elegir que los representa al momento de tomar decisiones, llevando también a cabo la democracia el como lograr el bien común de la ciudadanía amparándose en el sistema de derechos y en los procesos de gobernabilidad existentes. A parte la democracia es lo que todo estado, pueblo, nación, país, territorio, desea llegar, ya que se sabe que con está, las cosas se pueden realizar de modo mas pacifico y legal, logrando el bienestar del pueblo y del mundo.

Para Bobbio la democracia “es contrapuesta a toda forma de gobierno autocrático, es considerarla caracterizada por un conjunto de reglas que establecen esta autorizado a tomar las decisiones colectivas y bajo que procedimientos”[2] caracterizándola como el gobierno de todos, siendo la regla primordial la mayoría, una mayoría grande, ya que la unanimidad para el autor solo debe considerarse y se puede llevar del todo a cabo cuando se cuenta con un grupo pequeño de personas, ya que esta puede traer dificultades a medida que avanza el tiempo. También se hace necesario que se garanticen los derechos de de libertad de opinión, estos derechos en los cuales se ampara el estado liberal y se construye la doctrina de estado de derecho en el cual se establecen los limites del conocimiento constitucional, ya que estas permiten que se lleve a cabo el juego político. “El estado liberal no solamente es el supuesto histórico sino también jurídico del estado democrático. El estado liberal y el estado democrático son interdependientes… en la línea que va del liberalismo a la democracia… y en la línea opuesta, la que va desde la democracia al liberalismo… es improbable que un estado no liberal pueda asegurar un correcto funcionamiento de la democracia, y por otra parte es poco probable que un estado no democrático sea capaz de garantizar las libertades fundamentales” [3]


III. Promesas no cumplidas de la democracia

En el texto de Norberto Bobbio, se señalan seis falsas promesas, que vendrían siendo las promesas no cumplidas de la democracia que afectan tanto al sistema de derechos y a la gobernabilidad, y luego, teniendo claro esto, se hará de manera mas fácil señalar como afectan estas a lo dicho anteriormente.

IV. I. El nacimiento de la sociedad pluralista
Tenemos como primera promesa no cumplida el nacimiento de la sociedad pluralista, señalándose que “la sociedad nace con una concepción individualista de la sociedad”[4] se comienza de la idea que el individuo, al ponerse de acuerdo con otros conforma y crea la sociedad política, poniéndose cada vez mas los grupos en sujetos políticos distinguidos, ya que los grupos son los que se destacan y distinguen en la vida política dentro de las sociedades democráticas, y ahora cada cual participa de forma indirecta o directamente en el gobierno y en la toma de decisiones.

Lo que existe hoy es una sociedad centrípeta y no centrifuga como se había tenido en un principio como ideal de sociedad democrática, ya que de esta manera el poder no se concentra a través y solo por unos pocos.

Con este fenómeno y con esta sociedad que solo se ampara en algunos grupos de presión y poder, se hace mas complicado lograr la estabilidad del sistema de derechos, ya que sin un pluralismo pleno, los poderes se concentran en un grupo de personas que puede hacer mal uso de este y velar por los interés particulares en vez de velas por los intereses generales.

IV. II. Reivindicación de los intereses

En segundo lugar tenemos la reivindicación de los intereses, y esta nace de la primera, ya que la democracia moderna es una contraposición a la democracia antigua y esta moderna no puede ser sometida a un mandato obligatorio, ya que el principio en el que se basa en la representación política es la antitesis de aquel que se ampara en la representación de los intereses, ya que ahora se debe velar por los intereses generales y no por los particulares.

Por lo mismo nace de la anterior, porque se hace primar el interés particular sobre el general, dejando en una situación no muy deseable y alentadora a los representantes, ya que no están cumpliendo con responderle al pueblo, y si lo hacen, lo hacen por una conveniencia propia.

IV. III. La persistencia de las oligarquías

Como tercera promesa no cumplida tenemos la persistencia de las oligarquías, ya que ha sido imposible la derrota del poder oligárquico, siendo este un tema muy tratado pero mas allá de eso no se ha ido. “El principio fundamental del pensamiento democrático siempre ha sido la libertad entendida como autonomía, es decir, como capacidad de legislar para si mismo” con esto tenemos que la democracia representativa, es la única forma de democracia existente y practicada actualmente, siendo la renuncia la principio de libertad como autonomía, y la única forma de establecer otro tipo de democracia es con la computocracia (democracia electrónica), que es un tipo de democracia directa y se hace a través de un voto electrónico emitido desde un computador.

Para no desviarnos del tema, es importante señalar, que como dice Bobbio también, que a través de la presencia de elites en el poder no se eliminara el régimen autoritario ni democrático, ya que estos se darán de igual manera, aunque todos deseemos que sea el democrático el que rija. Bobbio en su texto cita a Joseph Schumpeter, ya que este capto que la característica de un gobierno democrático no es la ausencia de elites, sino mas bien la presencia de muchas elites que compiten entre ellas para conquistar el voto de las masas.



El problema que podemos ver aquí, es que siempre la política se ha encontrado en grupos elitistas, ya sea por el poder económico lo que les genera un grado de poder sobre los demás en la toma de decisiones, y a veces esto puede llevar a un autoritarismo, que ha sucedido pero en menor medida, ya que ha primado la democracia sobre la autocracia, pero esto no quiere decir que esto no vaya a escapar de las manos de algunos.

IV. IV. El espacio limitado

En cuarto lugar tenemos el espacio limitado, destacándose que si con la democracia en acción ha sido imposible eliminar la oligarquía, menos posible ha sido utilizar todos los espacios en los que se ejerce un poder que toma decisiones obligatorias para un completo grupo social. En otros términos, se desea destacar que a pesar de la cantidad de votantes que se han ido dando con el desarrollo de la democracia, no han aumentando los espacios para que se puedan ejercer los derechos del ciudadano, sin esto, se duda si será posible del todo el proceso de democratización.

En este caso se apela a una mayor importancia a temas tan simples como los espacios, porque se hace necesario el aumento de estos para que no hayan interrupciones en la toma de decisiones y que los votantes puedan hacer uso de ellos, para que estos también sean tomados en consideración.

IV. V. El poder invisible

Como quinta promesa no realizada tenemos el poder invisible, es decir que la democracia real, con respecto a la democracia ideal no ha podido eliminar el poder invisible, tema que hasta la actualidad no ha sido muy estudiado, por lo que se tiende a redundar en el tema sin saber exactamente que es lo que sucede del todo con el.

Con esto se apela a que el estado no puede ni debe realizar acciones a escondidas del ciudadano, pero esto igual se hace para no generar escándalos en el estado ni en la ciudadanía, haciéndose en algunos casos con el fin de establecer el bien común.

Por lo anterior también se apela de que se hace necesario responder a la interrogante de ¿Quién controla a los gobernadores? Por el hecho de que si no sabemos


como llevar a cabo esta fiscalización, el futuro de la democracia esta perdida, “mas que una falsa promesa, en este caso se trataría de una tendencia contrarias a las premisas: la tendencia no hacia el máximo control del poder por parte de los ciudadanos, sino por el contrario, hacia el máximo control de los súbditos por parte del poder”[8]: con esto podemos decir que la mayor dificultad y el mayor problema que se presenta, es como evitar que los gobernadores violen los derechos y deberes, pero como sea, estos problemas se seguirán dando, porque siempre existirá un poder oculto.

IV. VI. El ciudadano no educado

La promesa número seis, se refiere a la educación del ciudadano, ya que esta se hace necesaria y urge a la democracia para que se pueda lograr el desarrollo y lograr a la vez la práctica democrática. “La democracia no puede prescindir de la virtud, entendida como amor a la cosa pública, pues al mismo tiempo debe promoverla, alimentarla y fortalecerla” [9] se hace importante una ciudadanía educada, ya que como señala Mill, los gobernantes prefieren a los ciudadanos pasivos más que a los activos, y esto se da por el grado de conocimiento que adquiera cada individuo, siendo esencial para la democracia que existan ambos, no por la tranquilidad, sino porque se notaría la diversidad de diferentes posturas. La educación de la ciudadanía ha sido un tema bastante tocado en la ciencia política, en especial en la norteamericana en los años cincuenta, llamándola como la “cultura política”

La educación de los ciudadanos es un tema que urge a las personas, aunque en muchos casos a los gobernantes les conviene que sus gobernados no tengan una cultura política porque de esta manera es más fácil engañarlos, pero un buen gobernante desea que sus ciudadanos tengan cultura porque de esta manera todos pueden aportan en la toma de decisiones.

V. Por que de las Promesas no cumplidas
Las anteriores son las falsas promesas, o como también podemos llamarlas, las promesas no cumplidas de la democracia. “El proyecto democrático fue pensado para una sociedad mucho menos compleja que la que hoy tenemos. Las promesas no fueron cumplidas debido a los obstáculos que no fueron previstos o que sobrevinieron luego de las transformaciones”[10] Estas promesas son difíciles de cumplir, eso no quiere decir que nunca se haga, pero por ahora, y por el tipo y estilo de sociedad que tenemos, se hace mas complicado el poder llevarlas a cabo, primero por el hecho de que las sociedades pasaron de ser de economía familiar, a una de mercado y luego a una protegida, a pesar de que la democracia se basa en que todos están capacitados para tomar decisiones. En segundo lugar tenemos que el aparato burocrático, es un poder ordenado jerárquicamente, y en una democracia el poder emana de la base al vértice, y no como sucede ahora que es todo lo contrario. Pero también se añade que cada estado democrático con el tiempo se va volviendo cada vez más burocrático y esta burocratización ha sido importante en el proceso de democratización. En tercera posición tenemos el tema del rendimiento democrático, que ha llegado a provocar la ingobernabilidad de la democracia, ya que las demandas que se presentan a gobierno son con mayor frecuencia y recurrencia que las respuestas que salen del aparato de gobierno, provocando un problema de ingobernabilidad; diferente a lo que sucede con la autocracia, ya que son pocas las demandas, y cuando estas se realizan, las respuestas casi son inmediatas.

VI. ¿Qué sucede con el no cumplimiento de las promesas?
A pesar de las falsas promesas y de los obstáculos que ha tenido la democracia para su bienestar, se puede decir que esta se ha mantenido en pie y con la frente mas en alto que nunca, porque a pesar de todas las dificultades, en especial las del siglo XX, esta ha sido capaz de salir vencedora de todos los problemas y situarse como el modelo y el ejemplo a seguir de cómo llevar a cabo un gobierno, ya que respeta las libertades de cada persona y no deja que el peligro se apodere de la ciudadanía. “mi conclusión es que las falsas promesas y los obstáculos imprevistos de los que me he ocupado no han sido capaces de “transformar” un régimen democrático en un régimen autocrático. La diferencia sustancial entre unos y otros permanece”[11]


Con todo lo anterior podemos señalar que no se han generado grandes problemas que desencadenen guerras y conflictos armados, pero por estas falencias, el sistema de derecho y la gobernabilidad se han visto perjudicadas en su que hacer diario, político, económico y social, ya que a pesar de no generar disturbios de fuerza mayor, encontramos muchos casos de estados débiles y poco preparados para los nuevos escenarios que se comienzan a dar y a situar en este nuevo mundo y nuevo milenio globalizado, estados y naciones desamparadas de los nuevos acontecimientos, que no tienen forma de poder protegerse y menos poder proteger a sus ciudadanos, ya que sus sistemas de derechos están débiles por estas promesas no cumplidas y al no tener una democracia estable, también se ve perjudicada la gobernabilidad existente.

VII. Causas de la ingobernabilidad

Para poder ver como afecta a la gobernabilidad, necesitamos saber que se entiende por gobernabilidad, teniendo en cuenta que es la capacidad Democrática y Sistémica que tiene un gobierno y un estado para llevar a cabo, y desarrollar sus políticas, que en general deberían apuntar al desarrollo de la nación amparándose en la ciencia y en la tecnología.

El autor señala que estas falsas promesas de la democracia se deben tanto a amenazas externas como internas, la primera por la reacción autoritaria reaccionaria y a la segunda por la autonomización de algunos aparatos del mismo estado, ay que en algunos casos las instituciones pierden el control y no logran cumplir sus promesas al momento que corresponde.

Se da el problema de ingobernabilidad por el hecho de que el estado tiene un sobrecarga de demandas generadas por el descontento de la ciudadanía, y el estado a la vez no puede ser rápido y audaz para generar tanta respuesta a cada demanda que se genera, ya que en muchas ocasiones el estado no se encuentra en condiciones de poder responder esto, dándose en la mayoría de los casos los problemas de ingobernabilidad que generan las promesas no cumplidas y no porque el estado no desee darles una pronta respuesta.



VIII. Principios y valores de la democracia

Bobbio concibe que urge como desafió para las democracias, las promesas no cumplidas, las cuales no se han podido cumplir por los problemas políticos y técnicos que se han ido generando, lo cual provoca los problemas de ingobernabilidad y afecta la legalidad de la democracia, sabiendo que la democracia se destaca por ser lo mejor de lo peor que existe, aludiendo Bobbio que esta evita las dictaduras y cualquier sistema autoritario dentro del estado, siendo a la vez la mas accesible, y no catalogarla como lo mejor de lo peor, porque quizás defectuosa puede ser, pero mala no lo es.

Para que la democracia se pueda llevar del todo a cabo, Bobbio también señala que se hacen importante los valores y principios de la democracia, ya que como se sabe los principios siempre se mantienen, y los modelos se pueden ir moldeando y modificando a las diferentes localidades en donde se lleven a cabo los procesos de democratización, los cuales en la mayoría de los casos son lentos, ya que el proceso en si lo es, y acomodarse a las reglas del nuevo juego político también lo es.

IX. Democracias: Representativa y Directa

Bobbio destaca y hace énfasis en el tipo de democracia representativa y directa, señalando que la democracia representativa se ha sustituido por la democracia directa. “Si por democracia directa se entiende estrictamente la participación de todos los ciudadanos en todas las decisiones que le atañe ciertamente la propuesta es insensata”[12] pero como señala el autor es casi imposible que exista y se de un consenso del todo en estas nuevas sociedades modernas e industriales, al contrario de la democracia representativa ya que es en aquella en la cual el ciudadano delega su poder en un representante, el cual este personaje es elegido para cumplir el fin de representar (que es lo que sucede hoy en día, ya que cada cual elige a través del voto al candidato que mas lo representa para que lleve a cabo y represente lo que se desea).

Es mas improbable realizar en estos tiempos una democracia directa, ya que nunca terminaríamos de representarnos del todo, y se generaría un caos, ya que este tipo de democracia representativa solo funciona bien del todo con un grupo pequeño de personas, ya que de esta forma es mas fácil el consenso, por esto ahora recurrimos a la democracia representativa, porque elegimos a quienes nos representaran al momento de tomar decisiones. “La democracia representativa y la democracia directa no sean dos temas alternativos, en el sentido de que allí donde existe uno no pueda existir el otro, sino que son dos sistemas que pueden integrarse recíprocamente” [13] para avanzar en el proceso de democratización, del cual si se puede hablar hoy como un paso a la política en el sentido estricto de democracia social, que hasta hace poco utilizaba solo la política. Lo que sucede en la actualidad con la democracia es que esta tratando de utilizar nuevos espacios tanto burocráticos como jerárquicos para establecer la democracia representativa, la cual se basa en la igualdad.

Para estos términos de democracia, se acuña también un fenómeno no desconocido, que es el pluralismo[14]. “En el debate actual sobre el pluralismo se escucha decir con frecuencia que la sociedad pluralista y la sociedad democrática son la mismo cosa y que, por tanto, el concepto de pluralismo sirve únicamente para dar salida a las pasiones de los cultos en las disputas bizantinas”[15], lo que vendría siendo ahora que todas las democracias modernas son ahora pluralistas.

¿Esta mezcla de democracia con pluralismo hace la sociedad y las instituciones mas pacificas, y que actúen entre todas y para todas? El problema que se desata con las democracias representativas, aunque traten de ser pluralistas, rescata el autor, es que de igual modo el poder solo se concentra en algunas instituciones y no en todas como debería ser, en especial el poder se concentra en instituciones burocráticas.

X. ¿Capitalismo y Democracia?

Estos dos fenómenos han tenido que aprender a convivir en el mismo mundo, incluso en estos tiempos ambos van unidos para llevar a cabo sus fines y tareas, recordando que la mayoría de las democracias existentes, en realidad todas, son capitalistas, no así sucede con el capitalismo, ya que no todos los capitalismos son democráticos. Con esto también Bobbio llega a concluir que el liberalismo debe ir acompañado de una democracia y que la democracia debe ir acompañada del liberalismo, ya que el liberalismo da las pautas para los derechos de libertad, ya que sin la libertad no hay democracia.

Ahora, con la caída del comunismo sovieto, tanto las derechas como las izquierdas han adquiriendo un modo de operar liberal, dándose a entender según el autor, que el liberalismo se esta dando en casi todos lados, de modo general y creciente, sin dejar de lado cada doctrina su ideario, como por ejemplo la derecha con su individualismo y su competencia. Ahora basta dejar en claro los limites del liberalismo en la economía y el en la política para que continué llevando las riendas de este nuevo mundo, apelando en primer lugar al mercado abierto y en el aspecto político limitar al estado en las políticas económicas.

XI. Futuro de la democracia
El futuro de la democracia para Norberto Bobbio, debe evolucionar para un nuevo tipo de contractualismo[16] que se moldee y se modifique a las nuevas sociedades que van surgiendo, para de esta manera lograr negociaciones y acuerdos entre los actores sociales y políticos.

Para que se pueda llevar a cabo también una buena relación entre liberalismo y democracia, se hace necesaria la armonización de la igualdad y de la libertad, para que de esta manera se pueda dar un estado democrático representativo. `

Con lo dicho anteriormente, las democracias contemporáneas yacen en un tratado de no agresión, el cual funcionaria del todo si hubiese un estado de derecho establecido y que se encargue de estar viendo lo que sucede a medida que pasa el tiempo, y se encargue de garantizar los límites que se establezcan.

Al finalizar Bobbio sella su texto afirmando que la democracia real es la forma de política menos mala de gobierno conocido hasta la actualidad, señalando a la vez que la democracia no puede solucionar todos los problemas, pero es la única forma de gobierno pacífica y que vela por la pacificación de los estados en todos sus ámbitos, sociales, económicos, políticos y da una armónica relación entre el estado y sus ciudadanos, diciendo que no hay mejor alternativa que al democracia constitucional, aunque de igual manera esta se debe reformar y ajustar a los sistemas para no violar ni pasar a llevar la gobernabilidad y la estabilidad democrática ya existente, tan solo lo que queda ahora es modificarla y hacerla cada vez mas democrática.

XII. Conclusiones finales

Como hemos podido ver a lo largo de este trabajo, se han ido señalando las diferentes promesas incumplidas de la democracia y como estas de una u otra forma interfieren en el desarrollo pleno de la democratización, ya que han detenido y deteriorado su avance en varias situaciones, lo que no ha permitido que se lleven a cabo procesos tan importantes como la gobernabilidad y se respeten del todo los sistemas de derechos.

A pesar de que en el texto de “El futuro de la democracia” de Norberto Bobbio se dan a conocer seis promesas no cumplidas de la democracia, se puede también afirmar que estas promesas no han sido cumplidas del todo porque no se ha prestado la suficiente atención a lo que está sucediendo, siendo tanto ciudadanos como gobernantes culpables de esta situación, ya que la culpa yace en todos los ciudadanos, ya que la misión corresponde a todos.

Respecto a la pregunta principal, cuya respuesta se fue desglosando en el trabajo, se puede afirmar también que tanto las promesas no cumplidas de la democracia como también las promesas cumplidas han provocado una inestabilidad en los sistemas de derechos y en la gobernabilidad, por el motivo de no existir una balanza entre lo que se ha cumplido y no lo que no se ha cumplido, ya que cada promesa lleva a la otra, por tanto las promesas y las soluciones que se han dado a las diversas situaciones que se han generado, quizás no ha podido ser solucionadas del todo porque faltan partes para que esto se lleve a cabo de mejor manera, es decir, que se hace necesario y urgente tratar de cumplir dichas promesas dejadas de lado por diversos motivos , ya que solucionado estas podremos dar y generar soluciones a las diferentes demandas que se generan en la ciudadanía y a la vez mejorar los sistemas de derechos que andan bastante débiles como también estabilizar la gobernabilidad, ya que esta es primordial para llevar a cabo los procesos de democratización, para tener una base y se urge tener sistemas de derechos establecidos y estables, valga la redundancia, para que no se generen violaciones a los derechos de cada persona.

Establecer y mantener un sistema de derechos estable para los ciudadanos se hace de vital importancia para que se generen protecciones para las personas, como también evitar que sucedan acontecimientos lamentables para la nación; la gobernabilidad por tanto juega también un rol fundamental ya que esta mantiene un tipo de democracia permanente dentro del juego político, haciendo cada vez mas necesaria para poder insertarse en todos los ámbitos tanto nacionales como internacionales, ya que con una estable gobernabilidad y un fuerte sistema de derechos, podremos insertarnos tranquilamente internacionalmente, y podremos entrar en el juego de la libre competencia sin mayores temores de ser vencidos, dando un gran paso, un paso que por lo menos como país tercer mundista necesitamos: el desarrollo amparado en la ciencia y en la tecnología. Por esto aun queda bastante camino por recorres, en especial el estudio de los tipos de modelos democráticos de cada gobierno, ya que de estos se depende también que las promesas se lleven a cabo y esto no es inviable, dependerá solamente de cada uno de nosotros y del tipo de sistema que tengamos como estado, siendo el ideal de democracia.


Omar Colmenares trujillo
Analista político


viernes, 1 de junio de 2018

LEFT AND RIGHT




LEFT AND RIGHT

The Significance of a Political Distinction

(Intervention)




I think it is convenient to describe the historical context of this great work and its author Norberto Bobbio an Italian who was born before the First World War and turned eighty years before the fall of the Berlin Wall. The formative years of Bobbio coincide with Mussolini's fascism, sufficient reasons to seriously consider his political ideas.

Bobbio presents us from the social and political ethics, his admiration for the fundamental values such as Tolerance, freedom, pluralism, nonviolence, peace, fraternity and especially equality.

Its left text recognizes the failure of historical communism, although the challenge remains, it presents itself to a dyad, which has lasted for at least two centuries and which designates the contrast of ideologies, of two movements in which the universe.



A Challenge to the Distinction

In this chapter, Bobbio enters to make a description of what is understood by the right and left, something that has prevailed since a long time ago, and which possibly constitutes a metaphor, that is why it enters to give a possible definition. Here we can read one of your relevant quotes:

“There are distinctions in which the two constituent terms are antithetical, and others in which they are complementary. The former interpret a universe as a composition of divergent entities which oppose each other, whereas the latter interpret a harmonious universe composed of convergent entities which tend to'fuse into a superior whole . The left/right pair belongs to the first type. Given that triadic thought is often generated from dyadi!i thought or represents, as it were, a development from it, the transition from one to the other will differ according to whether the dyad one starts from consists of antithetical or complementary terms. In the first case the transition occurs through a dialectical synthesis or negation of the negation, in the second case through composition.”

The right-left dyad, which has prevailed for at least two centuries and which designates the contrast of ideologies and movements in which the political universe is divided, Bobbio acts as devil's advocate and establishes some situations that generate doubts about the validity of the dyad in question. First, the crisis of ideologies. If the ideologies touched their end, as some scholars have expressed, the dyad would have no meaning; but on the contrary, the tree of ideologies is always greening. In addition, right and left do not mean only ideologies; reducing them to the pure expression of an ideological thought would be an unjust simplification, since they also indicate conflicting programs with regard to many problems whose solution usually belongs to political action. It is not only about ideas, but also about interests or valuations.

Second, the synthesis of right and left towards a convergence or third way. Liberal-socialism or liberal-socialism and conservative revolution are examples of an attempt to reconcile opposing ideas, and therefore alternatives, that history had pointed out as incompatible. But still there has not been among the third routes one that brings, in political practice, communism and fascism, despite having a common enemy to democracy.

Extremists and Moderates

Norberto Bobbio always considered himself as a man of the Moderate Left. In the book Right and Left, he contemplates another alternative dyad, that of extremism versus moderation, which belongs to a different political universe than that of right-left. The extremism-moderation dyad is referred not to the concept of equality, but to the concept of freedom. The ideal of freedom, another great reference of humanity, does not serve to distinguish between right and left because there are doctrines and libertarian and authoritarian movements on both the right and the left. "And there are both left and right libertarian and authoritarian movements and doctrines because the criterion of freedom serves to distinguish the political universe not so much with respect to ends as with regard to means; or the method used to achieve the ends », writes the Italian author.

This explains why right-wing revolutionaries and right-wing counterrevolutionaries can share certain authors (George Sorel, Carl Schmitt, even Antonio Gramsci), not insofar as they are of the right or of the left, but as extremists of the right and of the left respectively. , precisely because they are so, they are distinguished from the moderates of the right and the left. Only the moderate wings of the two affiliations are compatible with democracy. «I consider myself a moderate [...] The moderate is, by nature, democratic; an extremist of the left and one of the right have antidemocratism in common [...] It is not by chance that both left-wing extremists and right-wing extremists despise democracy, even from the point of virtues that she feeds and that are essential for your survival In the language of One and other democracy is synonymous with mediocracy, understood as the domain not only of the middle class, but the mediocre. The issue of democratic mediocrity is typically fascist. But it is a theme that finds its environment in the revolutionary radicalism of each color ».
From the conjunction of freedom and equality, the Italian philosopher extracts a political spectrum with four categories:

-The extreme left: Jacobinism. Movements and doctrines that are both egalitarian and authoritarian.

-The center left: liberal socialism And social democracy. 
Movements and doctrines liberal and at the same time equal.

-The right center: conservative parties that are faithful to the democratic method, but that stop at equality before the law, which only implies the duty of the judge to apply the laws in an impartial manner. Movements and doctrines liberal and at the same time unequal.

-The extreme right: fascism, Nazism. Movements and doctrines antiliberal and simultaneously antiigualitarios.

The other distinction

Bobbio divides the political universe along two fundamental axes: the previously discussed distinction between equality and inequality, as expressed by the terms 'left' and 'right' , and the distinction between liberty and authoritarianism.

The ideal of liberty is the other great ideal which has guided Europe since the Enlightenment. 9 Liberty, in the modern sense , represents a complete break with the p ast and with the organic concept of the state , the Aristotelian model whereby the whole is more important than the p arts. Bobbio is unusual on the left in perceiving individualism not as a negative value, but as a product of the modern state , the rej ection of the organic concept of the state and the development, however imperfect, of human rights . Without going into all the categories of human rights which Bobbio has defined elsewhere, to it will be sufficient for this argument to state that the two principal c ategories are libertarian rights and social rights, which to some extent are in conflict with each other. The left, which is generally associated with social rights, has long accused the right ofbreaking up the community through its over-emphasis on
the individual's libertarian rights at the expen se of the community's wider interests; while the right has accused the left of the s ame thing, on the grounds that it is supposed to have undermined religion and traditional values, which bind society together. This latter argument is rather weak because, as Bobbio points out, there are plenty of right-wing atheists and left-wing believers; the association of the right with traditionalism is understandable, but often misleading.


More recently, the right has come up with the more coherent argument that the implementation of social rights in the modern welfare state has undermined the sense of community by removing an individual's personal responsibility for his family and community . Leaving aside the questionable concept of a previous golden age in which the community cared for all its weaker members, it is certainly true that the welfare state tends to treat each citizen as an individual. It raises taxes from the individual at national level, and distributes benefits to the individual, usually in accordance with clearly defined national criteria.

According to Bobbio, increasing individualism relates to the abandonment of the organic concept of the state and the rise of human rights and democracy, wherein the individual citizen exercises his political power in the total isolation and privacy of the polling booth. The rise of individualism therefore relates not to the left/right distinction, but to the -distinction between liberty and authoritarianism. 

Once religious freedom had been accepted in the wake of the religious wars following the Reformation, the wholly organic state and the homogeneous community it governed ceased to exist in their purest forms. The process has continued since then, and both the left and the right feel an undoubted sense of loss, the former because of a weakening in social cohesion, the latter because of a weakening in social hierarchy. In spite of that shared sense of loss, neither the moderate left nor the moderate right would wish to. return to a truly organic concept of the state. In any case, community in its, more positive sense is a purely cultural phenomenon, and it is difficult to see how it could ever be imposed (at best it can be encouraged).

To finish I think it is important to highlight Bobbio as the “Philosopher of Democracy”, perhaps because in political matters Bobbio always tended to defend three self-implicit ideals and that he himself expressly recognized: democracy, human rights and peace.

In the next opportunity, I will present to you another of his great works “the future of democracy”. Bye


Written:


Omar Colmenares Trujillo
Political analyst

DERECHA E IZQUIERDA



DERECHA E IZQUIERDA

NORBERTO BOBBIO

(PONENCIA)




Es un Honor para mí, presentarles en esta oportunidad, a uno de los autores más influyentes de la filosofía del Derecho; Norberto Bobbio; Pero permítanme por esta vez, referirme a uno de sus grandes aportes a la teoría política; derecha Izquierda, Razones y significados de una distinción política; obra poca examinada en las facultades de ciencias jurídicas, pero que hoy cobra tanta vigencia ante la coyuntura latinoamericana.

Para empezar me parece conveniente describir el contexto histórico de esta grandiosa obra y su autor Norberto Bobbio un italiano que nació antes  de la primera guerra mundial y cumplió ochenta años pocos días antes de la caída del muro de Berlín. Los años de formación de Bobbio coinciden con el fascismo de Mussolini, razones suficientes para considerar seriamente sus ideas políticas.

Fruto de estos acontecimientos Norberto Bobbio plantea ante toda su obra política, varios aspectos que son interesantes, desconfianza hacia la política demasiado ideologizada, defensor del gobierno de las leyes, elogió a la democracia, defensor a ultranza de una política laica y su férrea admiración por el sistema político inglés.

Podría afirmar que Norberto Bobbio fue un hombre de izquierda, aunque es curioso, ya que su obra intenta desmantelar quizá el mito de una izquierda buena y una derecha malvada.
Bobbio también nos presenta desde la ética social y política, su admiración por los valores fundamentales como la Tolerancia,  libertad, pluralismo, la no violencia, la paz, la fraternidad y especialmente la igualdad.

Su texto Derecha izquierda reconoce el fracaso del comunismo histórico, aunque el desafío permanece, nos presenta a sí mismo una diada, que ha permanecido desde al menos dos siglos y que designa el contraste de las ideologías, de dos movimientos en la que está dividido el universo.

Frente al fascismo y al nazismo hubo que comportarse como extremistas, escogiendo entre resignarse y resistir, y no dudo que fueron los extremistas entonces los que llevaron razón. Pero en una sociedad democrática, pluralista, donde existen varios grupos en libre competición, con reglas del juego que deben ser respetadas. Mi convicción es que tienen mayor posibilidad de éxito los moderados…guste o no guste, las democracias suelen favorecer a los moderados y castigan a los extremistas.”

“…Quien quiere hacer política día a día debe adaptarse a la regla principal de la democracia, la de moderar los tonos cuando ello es necesario para obtener un fin, el llegar a pactos con el adversario, el aceptar, el compromiso cuando este no sea humillante y cuando es el único medio para obtener el resultado…”

LA DÍADA EXISTENTE

La díada derecha-izquierda, que ha prevalecido desde al menos dos siglos y que designa el contraste de las ideo- logias y de los movimientos en que está dividido el universo politico, Bobbio hace de abogado del diablo y establece algunas situaciones que generan dudas sobre la vigencia de la díada en cuestión. En primer lugar, la crisis de las ideologías. Si las ideologías tocasen a su final, como han expresado algunos estudiosos, la díada no tendría sentido; pero al contrario, el árbol de las ideologías está siempre reverdeciendo. Además, derecha e izquierda no significan sólo ideologías; reducirlas a la pura expresión de un pensamiento ideológico sería una injusta simplificación, pues también indican programas contrapuestos respecto a muchos problemas cuya solución pertenece habitualmente a la acción política. Se trata no sólo de ideas, sino también de intereses o valoraciones.

En segundo lugar, la síntesis de derecha y de izquierda hacia una convergencia o tercera vía. El socialismo-liberal o el liberal-socialismo y la revolución conservadora son ejemplos de un intento de conciliación de ideas contrapuestas, y por consiguiente alternativas, que la historia había señalado como incompatibles. Pero todavía no ha habido entre las terceras vías una que acerque, en la práctica política, al comunismo y al fascismo, pese a que tengan de enemigo común a la democracia.

En último  lugar citaremos la aparición de nuevos movimient05 que aparentemente no entran en la dialéctica Derecha-Izquierda. Por ejemplo, los verdes. Algunos Sociólogos los han definido corno movimientos transversales en el sentido de que parecen atravesar los campos enemigos, pasando de uno a otro. No comparte Bobbio esta opinión, que afirma que existen verdes de derechas verdes de izquierdas: se ha pasado de considerar a la naturaleza como objeto de nuevo dominio y dócil instrumento de las necesidades humanas, a la idea de la naturaleza como sujeto o como objeto de Utilización no despótica, sino incluida en los límites de la razón.


LA IGUALDAD


Para Bobbio, y ésta es la parte central de su pensamiento Político la esencia de la distinción entre la derecha y 1a izquierda, o a partir de ahora, entre las derechas las izquierdas (pues hay graduaciones en cada familia) «es la diferente actitud que las dos partes —el pueblo de la derecha y el pueblo de la izquierda-_muestran sistemáticamente frente a la idea de igualdad»: aquellos que se declaran de izquierdas dan mayor importancia en su conducta moral y en su iniciativa política a lo que convierte a los hombres en iguales, o a las formas de atenuar y reducir los factores de desigualdad; los que se declaran de derechas están convencidos de que las desigualdades son un dato ineliminable, y que al fin y al cabo ni siquiera deben desear su eliminación.

«Cuando se dice que la izquierda es igualitaria y la derecha es inigualitaria no se quiere decir en absoluto que para ser de izquierdas sea necesario proclamar la máxima de que todos los hombres son iguales en todo, independientemente de cualquier otro criterio discriminatorio, porque ésta sería no sólo una visión utópica, sino peor, una proposición a la que no es posible dar un sentido razonable [.., El hecho real es éste: los hombres son entre ellos tan iguales como desiguales. Son iguales en ciertos aspectos, desiguales en otros. Queriendo poner el ejemplo más familiar: son iguales frente a la muerte porque todos son mortales, pero son desiguales frente a la manera de morir porque cada uno muere de manera distinta [...] Entre los hombres, tanto la igualdad como la desigualdad son de hecho verdaderas porque corresponden a observaciones empíricas irrefutables. Pero la aparente contradicción de las dos proposiciones — “los hombres son iguales”, “los hombres son desiguales”— depende únicamente de lo que se observa. Entonces se puede llamar correctamente igualitarios a los que, a pesar de no ignorar que los hombres son tan iguales como desiguales, dan mayor importancia, para juzgarlos y para atribuirles derechos y deberes.

Una política igualitaria se caracteriza por la tendencia a remover los obstáculos que convierten a los hombres y a las mujeres en menos iguales. Si existe un elemento caracterizador de las doctrinas y de los movimientos que se han reconocido universalmente como izquierda, este elemento es el igualitarismo, entendido éste no como la utopía de una sociedad donde todos los individuos sean iguales en todo, sino como la tendencia a convertir en más iguales a los desiguales. Esta izquierda intentó, en algunos de sus componentes (el socialismo real), la remoción de lo que durante mucho tiempo ha sido considerado el mayor obstáculo a la igualdad: la propiedad individual, el «terrible derecho». Así se llegó a lo que Bobbio ha definido como la «utopía invertida», el vuelco total experimentando por una grandiosa utopía igualitaria hasta convertirse en su contraria: «La primera vez que una utopía igualitaria ocupó la historia pasando del reino de los discursos al de las cosas, dio un vuelco para convertirse en su contraria».



MODERACIÓN Y EXTREMISMO

Norberto Bobbio siempre se consideró a sí mismo como un hombre de Izquierda Moderado. En el libro Derecha e izquierda contempla otra díada alternativa, la de extremismo versus moderación, que pertenece a un universo político diferente que la de derecha-izquierda. La díada extremismo- moderación está referida no al concepto de igualdad, sino al de libertad. El ideal de libertad, otro gran referente de la humanidad, no sirve para distinguir entre derecha e izquierda pues existen doctrinas y movimientos libertarios y autoritarios tanto a la derecha como a la izquierda. «Y existen tanto a izquierda como a derecha movimientos y doctrinas libertarios y autoritarios porque el criterio de la libertad sirve para distinguir el universo político no tanto respecto a los fines como respecto a los medios; o al método empleado para conseguir los fines», escribe el autor italiano.

Así se explica por qué revolucionarios de izquierdas y contrarrevolucionarios de derechas pueden compartir ciertos autores (George Sorel, Carl Schmitt, incluso Antonio Gramsci), no en cuanto sean de derechas o de izquierdas, sino en tanto que extremistas respectivamente de derechas y de izquierdas que, precisamente por ser así se distinguen de los moderados de derechas y de izquierdas. Sólo las alas moderadas de las dos afiliaciones son compatibles con la democracia. «Yo me considero un moderado [...] El moderado es, por naturaleza, democrático; un extremista de izquierdas y uno de derechas tienen en común el antidemocratismo [...] No es casual que tanto los extremistas de izquierda como los de derechas desprecien la democracia, incluso desde el punto de las virtudes que ella alimenta y que son imprescindibles para su supervivencia. En el lenguaje de Unos y otros democracia es sinónimo de mediocracia, entendida ésta como dominio no sólo de la clase media, Sino de los mediocres. El tema de la mediocridad democrática es típicamente fascista. Pero es un tema que encuentra su ambiente en el radicalismo revolucionario de cada color».


De la conjunción de libertad e igualdad extrae el filósofo italiano un espectro político con cuatro categorías:

—La extrema izquierda: el jacobinismo. Movimientos y doctrinas a la vez igualitarias y autoritarias.
—El centro izquierda: el socialismo liberal Y la socialdemocracia. Movimientos y doctrinas liberales y a la vez igualitarios
—El centro derecha: partidos conservadores que 50n fieles al método democrático, pero que se detienen en la igualdad ante la ley, que implica únicamente el deber por parte del juez de aplicar las leyes de una manera   imparcial. Movimientos y doctrinas liberales y a la Vez desigualitarios.
—La extrema derecha: el fascismo, el nazismo. Movimientos y doctrinas antiliberales y a la vez antiigualitarios.

Bobbio ha sido llamado un socialista liberal en la tradición de Piero Gobetti y Carlo Rosselli. Tanto en sus enseñanzas como en sus muchas obras, tales como Politica e cultura (Política y cultura, 1955), Da Hobbes a Marx (De Hobbes a Marx, 1965) y Quale socialismo? (¿Qué socialismo?, 1976), Bobbio ha analizado las ventajas y desventajas del liberalismo y del socialismo, tratando de mostrar que quienes defienden ambas ideologías basan sus actividades en el respeto al orden constitucional y en el rechazo a los métodos antidemocráticos, incluyendo, como es obvio, el análisis y la crítica a la corrupción que ha caracterizado la vida política italiana de los últimos años y el terrorismo al que se opuso con energía durante las décadas de los años 1960 y 1970.

Para terminar yo quisiera definir con una sola frase a este gran jurista y politólogo italiano que murió  en 2004, Bobbio fue el «filósofo de la democracia», en materia política tendió siempre a la defensa de tres ideales autoimplicativos y que él mismo reconoció expresamente: democracia, derechos del hombre y paz.

En este mes de filosofía Política, en el siguiente artículo hablaremos de otra de sus grandes obras el futuro de la democracia y ¿qué es Socialismo?, hasta una próxima oportunidad.

Omar colmenares Trujillo
Analista político







EXCEPCIONES PREVIAS

EXCEPCIONES PREVIAS EN EL CÓDIGO GENERAL DEL PROCESO. Las excepciones previas se caracterizan porque su finalidad primordial ...